Constitución de LLC
Para montar un negocio no necesitas un notario, ni 3.000€ sobre la mesa, ni el permiso de tu país. Necesitas una estructura.
– 1270€ –
Llave en mano
Tienes algo entre manos.
Una idea que quieres probar. Un negocio que ya factura y quieres llevar a otro terreno. Un patrimonio que has construido y que ya no quieres tener tan a la vista.
Y cada vez que piensas en montarlo en condiciones, te chocas con el mismo muro:
El notario. El registro mercantil. El capital social. La gestoría que te cobra antes de que ganes un euro. Los impuestos desde el primer día, factures o no.
Pagar un dineral por constituir algo… antes de saber siquiera si va a funcionar.
Así es como te recibe tu país cuando intentas crear.
Pagas para arrancar. Y sigues pagando para mantenerlo, aunque todavía no sepas si el negocio aguanta.
Existe otra forma.
Una en la que no estás atado a un Estado para levantar tu proyecto.
En la que no tienes que montar una SL —con todo lo que arrastra detrás— para cada cosa que se te ocurre.
En la que empiezas a operar, a cobrar y a protegerte sin pedirle permiso a nadie.
Y en la que tu nombre no va colgando de cada esquina del camino.
Eso es una LLC.
Lo que de verdad te llevas no es una empresa. Es libertad de movimiento.
Una LLC bien construida te da tres cosas que aquí no tienes:
Velocidad. Montas, pruebas y operas sin meses de trámites ni miles de euros por adelantado. Si funciona, sigues. Si no, no te has hipotecado para averiguarlo.
Distancia. Tu actividad deja de ir pegada a tu identidad de siempre. Operas detrás de una estructura, no con tu nombre y tus apellidos asomando en cada factura.
Eficiencia. Una sociedad en el sitio adecuado, bien llevada, hace tu fiscalidad más eficiente y protege lo que has levantado. Legalmente. Lo que decidas hacer con ese margen, a partir de ahí, es cosa tuya.
No todo el mundo necesita esto. Y no todas las LLC se crean igual.
Por eso lo primero nunca es vender. Es mirar tu caso.
No vas a tocar nada. De eso me encargo yo.
“Llave en mano” no es un adorno. Es literal.
Tú no abres una sola cuenta. No peleas con un banco americano en inglés a las dos de la mañana. No rellenas formularios que no entiendes ni adivinas en qué estado constituir ni cómo conseguir el EIN.
Lo monto yo. Entero. Y te lo entrego funcionando.
Y lo monto desde cero, desvinculado de ti. Porque de poco sirve una sociedad en Estados Unidos si la levantas con tu correo de siempre, tu IP y un dominio pagado con tu tarjeta. Eso no es distancia. Es un disfraz transparente.
Yo te construyo una identidad operativa nueva, limpia, que no apunta a la tuya. Y constituyo la sociedad sobre esa base.
Lo que te llevas
- Un perfil digital nuevo y desvinculado de ti. Correo, VPN, hosting y dominio levantados de cero, sin rastro hacia tu identidad de siempre. Empiezas limpio.
- Tu sociedad operativa en Estados Unidos. Tradicional u onchain, según lo que pida tu caso. Constituida y lista para facturar.
- El EIN, el número de identificación fiscal sin el que la sociedad no es más que un nombre.
- Cuenta bancaria a nombre de la sociedad, con tarjetas para gastar en tu día a día.
- Agente registrado.
- Tu página web corporativa.
- Stripe configurado, si cobras online.
Y por encima de la lista: una estructura desde la que operar en el mundo sin estar atado a un solo país. Tuya. En marcha. Desde el primer día.
Para quién es
Es para ti si:
- Quieres entrar en cripto —o ya estás dentro— y quieres hacerlo con más protección y menos trazabilidad.
- Eres autónomo o tienes una PYME y quieres hacer tu fiscalidad más eficiente, legalmente.
- Eres nómada digital o no tienes una residencia fija.
- Vives de la afiliación, el marketing o los infoproductos.
- Eres freelance y cobras a clientes internacionales.
Si buscas claridad, independencia y control sobre lo tuyo, esto es para ti.
Para quién NO es
No es para ti si:
- Buscas el precio más barato.
- Quieres un cascarón montado en cinco clics y apañártelas solo después. Eso lo tienes en cualquier web a volumen.
- Esperas que una sociedad resuelva sola lo que tu negocio aún no resuelve. No hace magia.
- Solo buscas un atajo para que tus obligaciones fiscales se esfumen. Esto no es un truco. Y los atajos, en esto, se pagan caros.
Si te reconoces en esta lista, este servicio no es para ti. Y no pasa nada.
Sobre los que las venden por catálogo (y los vídeos gratis)
Vas a encontrar webs que te montan una LLC en cinco clics. Banderas, logos, “tu empresa en 24 horas”, un formulario y a cobrar. Te entregan un número de sociedad y te sueltan la mano.
Puede que incluso encuentres vídeos explicándote cómo hacerlo tú mismo.
Los dos tienen el mismo problema: te dan la falsa sensación de que esto es sencillo.
No lo es.
Hay que saber en qué estado constituir y por qué. Cómo conseguir que un banco no te cierre la cuenta a los tres meses por una estructura mal armada. Cómo desvincularla de verdad de tu identidad. Qué encaja con tu caso, porque no todas se crean igual. Montar esto mal te sale más caro que no montarlo.
A volumen, el criterio no escala. Y gratis, nadie va a mirar tu caso.
Yo monto cuatro al mes. Por eso puedo mirar el tuyo.
Las preguntas que me hacen siempre
¿No es mucho dinero?
No se monta una sociedad para “recuperar la inversión”. Eso es pensar como quien compra un curso.
Se monta con una convicción: que es la forma de proteger lo que has construido y de operar de manera más eficiente y más libre de lo que tu país te permite.
Si lo ves como un gasto del que esperas un retorno medible en unos meses, todavía no lo necesitas.
Si lo ves como la infraestructura desde la que vas a operar los próximos años, 1270€ es barato.
¿Cómo sé si esto es para mí?
No todo el mundo necesita una LLC. Lo digo en serio.
Si tienes dudas, no la compres.
Reserva una consultoría, me cuentas tu caso y te digo con franqueza si tiene sentido para ti —y qué tipo de estructura encaja, porque no todas se crean igual—.
Y si en los 7 días siguientes decides montarla conmigo, te descuento el precio de la consultoría del de la LLC.
Así no pagas dos veces por estar seguro.
¿Y después me dejas solo?
No.
Te entrego la estructura funcionando y te explico cómo operarla. Pero esto no es soltarte un número de sociedad y desaparecer. Eso ya lo hacen otros.
Las primeras semanas surgen preguntas. Me escribes y te respondo. No es un ticket de soporte con plazos. Es una relación.
Las decisiones que tomes con la estructura son tuyas. Pero no te quedas a solas con ella.
Sin descuentos. Sin ofertas. Sin Black Friday.
No vas a encontrar este servicio rebajado en noviembre. No hay códigos promocionales. No hay “early bird”. No hay “amigo invitado”.
Lo que vale, vale. Lo que cuesta, cuesta.
Pero hay algo importante:
Mi compromiso contigo es que siempre tendrás mejores condiciones que alguien que nunca ha trabajado conmigo. Si en el futuro te interesa otro de mis servicios, lo sabrás antes que nadie. Y siempre con condiciones que no estarán disponibles fuera.
Cuido a mis clientes. No a quienes no lo son.
Empieza ahora
– 1270€ –
Llave en mano
Al hacer clic te llevo al pago. A partir de ahí me pongo en marcha y construyo la estructura entera contigo. Tú no tocas nada.
Una última cosa
Solo acepto cuatro clientes al mes.
No es una técnica de venta. Es la única forma de hacer esto con el cuidado que exige.
Cuando las cuatro plazas se llenan, se llenan. Y el precio será el que sea ese día.
Si lo ves claro, ya sabes.